Juan Pablo II y el mendigo En un programa d e televisión de la Madre Angélica , en Estados Unidos (EWTN), relataron un episodio poco conocido de la vida Juan Pablo II. Un sacerdote norteamericano de la diócesis de N ueva York se disponía a rezar en una de las parroquias de Roma cuando, al entrar, se encontró con un mendigo. Después de observarlo durante un momento, el sacerdote se dio cuenta de que conocía a aquel hombre. ¡ Era un compañero del seminario, ordenado sacerdote el mismo día que él ¡ . Ahora mendigaba por las calles. El sacerdote , tras identificarse y saludarle, escuchó de labios del mendigo cómo había perdido su fe y su vocación. Quedó profundamente estremecido. Al día siguiente el sacerdote llegado de Nueva York tenía la oportunidad de asistir a la Misa privada del Papa al que podría saludar al final de la celebración, como suele ser la costumbre. Al llegar su turno sintió el impulso de arrodillarse ante el santo Padre y ...
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Milagro de Juan Pablo II Dios no espero a que muriese Juan Pablo II para hacer milagros por su medio. Uno de ellos ocurrió en México. Fuente: EFE México, 5 de Abril, 2005 "El político izquierdista Felipe Badillo y su esposa María del Refugio Mireles tenían a un hijo de cinco años, enfermo de leucemia. Sin otra esperanza, decidieron llevarlo ante el sucesor de Pedro, tras haber agotado las posibilidades de la ciencia. Hoy, el joven Heron Badillo Mireles, de 20 años, relata cómo cuando tenía cinco fue salvado por ''un santo y amado pastor'', que le impuso las manos y le besó cuando sus padres lo presentaron ante Juan Pablo II, el 12 de mayo de 1990 en Zacatecas (norte de México). El joven mexicano que afirma haber sido curado de leucemia por el papa Juan Pablo II y cuyo caso será presentado como un milagro al Vaticano dijo que cuando el Pontífice le impuso las manos en 1990 sintió ``un aliento nuevo''. ''Creo que el milagro empezó en el...
La Virgen Santísima
ResponderEliminar"El anuncio de Simeón parece como un segundo anuncio a María, dado que le indica la concreta dimensión histórica en la cual el Hijo cumplirá su misión, es decir en la incomprensión y en el dolor". Madre del Redentor #16
"El dogma de la maternidad divina de María fue para el Concilio de Éfeso y es para la Iglesia como un sello del dogma de la Encarnación en la que el Verbo asume realmente en la unidad de su persona la naturaleza humana sin anularla." Madre del Redentor #4
"María es ´llena de gracia´, porque la Encarnación del Verbo, la unión hipostática del Hijo de Dios con la naturaleza humana, se realiza y cumple precisamente en ella" Madre del Redentor #9
"El ir al encuentro de las necesidades del hombre significa, al mismo tiempo, su introducción en le radio de acción de la misión mesiánica y del poder salvífico de Cristo. Por consiguiente, se da una mediación: María se pone entre su Hijo y los hombres en la realidad de sus privaciones, indigencias y sufrimientos. Se pone "en medio", o sea se hace mediadora no como una persona extraña, sino en su papel de madre, consciente de que como tal puede -mas bien "tiene el derecho de"- hacer presente al Hijo las necesidades de los hombres." Madre del Redentor #21
"La Madre de Cristo se presenta ante los hombres como portavoz de la voluntad del Hijo, indicadora de aquellas exigencias que deben cumplirse para que pueda manifestarse el poder salvífico del Mesías". Madre del Redentor #21
"En Cana, merced a la intercesión de María y a la obediencia de los criados, Jesús da comienzo a su hora" Madre del Redentor #21
"En Cana María aparece como la cree en Jesús; su fe provoca la primera "señal" y contribuye a suscitar la fe de los discípulos" Madre del Redentor #21
"La misión maternal de María hacia los hombres de ninguna manera oscurece ni disminuye esta única mediación de Cristo, sino mas bien muestra su eficacia. Esta función materna brota, según el beneplácito de Dios, de la superabundancia de los méritos de Cristo... de ella depende totalmente y de la misma saca toda su virtud." Madre del Redentor #22
"Esta nueva maternidad de María, engendrada por la fe, es fruto del `nuevo' amor, que maduro en ella definitivamente junto a la Cruz, por medio de su participación en el amor redentor del Hijo." Madre del Redentor #23